La nueva perspectiva legal del cannabis en México

La reciente integración de la jurisprudencia en consecuencia del reconocimiento constitucional para diversos ciudadanos mexicanos a consumir y cultivar cannabis (mariguana) con fines personales, así como la presentación de tres iniciativas de ley en el senado mexicano, y la publicación de lineamientos de control sanitario por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, son una señal de cómo comienza a abrirse la puerta de una realidad diferente al tratamiento histórico sobre la legalidad de esta planta en nuestro país.

El fallo de la corte

El mes de octubre de 2018 estará marcado en la historia del cannabis en México pues la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)otorgó el cuarto y quinto amparo, y con ello reconoció el cultivo y el consumo personal de la mariguana como actividades necesarias para el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Así, la primera sala de la SCJN reconoció por quinta vez el derecho al libre desarrollo de la personalidad en quejas interpuestas por once ciudadanos en total que solicitaron consumir y cultivar mariguana con fines “recreativos”. En la práctica, cada una de estas personas está autorizada para tener plantas de cannabis en su hogar.

En un ámbito más amplio, estos cinco amparos, al otorgarse consecutivamente, integran una jurisprudencia que obliga a todos los jueces del país a resolver en el mismo sentido ante la negativa de las autoridades federales a dar permisos de cultivo. En otras palabras, la prohibición absoluta del consumo y cultivo sin fines de comercio es inconstitucional en nuestro país, por lo que ninguna autoridad puede impedir que cualquier mexicano siembre plantas de cannabis si son para su uso exclusivo.

Todo esto inició en la histórica fecha del 04 de noviembre de 2015, cuando la suprema corte de justicia de la nación otorgó un amparo a cuatro ciudadanos mexicanos para que pudieran producir, poseer y transportar mariguana para su consumo personal. La ruta emprendida por los cuatro integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante, A.C. inició desde 2012 con una solicitud a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, misma que fue negada, ante lo cual solicitaron la intervención de un juzgado de distrito, mismo que turnó la solicitud a la SCJN, donde el ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea elaboró un proyecto de sentencia en el que ponía por encima del riesgo sanitario el derecho al libre desarrollo de la personalidad que todos los ciudadanos tienen por el simple hecho de nacer en México. Si bien tal proyecto considera prejudicial para la salud el consumo de cannabis, ubica la libertad de elegir como un derecho a proteger por parte del Estado. La votación de los ministros de la primera sala a favor del proyecto del ministro Zaldívar fue de cuatro a uno, con lo que los integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante A.C., adquirieron el anhelado derecho.

Casi tres años después vendría el segundo amparo en la persona de Ulrich Richter; el tercero, el 13 de junio para Armando Ríos Peter; el cuarto para Josefina Santacruz y Javier Mancera, y para Aram Barra el último necesario para constituir jurisprudencia, ambos otorgados el último día de octubre de 2018.

No obstante, hay que señalar unos asegunes: estos amparos solo protegen las conductas del cultivo y el consumo, por lo que la posesión y el comercio de mariguana todavía continuarán siendo perseguidos y esto mantiene en riesgo a cualquier usuario que sea detenido con mariguana en algún espacio público.

Consumir drogas en nuestro país no es un delito, pero ser sorprendido en posesión de ellas conlleva las siguientes responsabilidades legales:

  • Si se posee menos cantidad a la señalada en la tabla más abajo referida, independientemente de si es farmacodependiente o consumidor: la policía puede presentar a la persona ante el ministerio público, quien no ejercerá acción penal, pero informará al usuario dónde puede recibir tratamiento. A partir de la tercera detención, el tratamiento es obligatorio para los farmacodependientes. Si se posee más cantidad a la señalada en la tabla, y por las circunstancias del hecho no pueda considerarse destinada a comercializarlos o suministrarlos, aun gratuitamente, la pena es de diez a treinta y seis meses de prisión y hasta ochenta días multa.
  • Si se posee más cantidad a la señalada en la tabla, siempre y cuando esa posesión sea con la finalidad de comercializarlos o suministrarlos, aun gratuitamente, la pena es de tres a seis años de prisión y de ochenta a trescientos días multa. Si se comercia o suministra, aun gratuitamente, la pena es de cuatro a ocho años en prisión y de doscientos a cuatrocientos días multa. Y de siete a quince años cuando se cometen en escuelas o menos de trescientos metros de su colindancia.

Para mayor abundamiento sobre este punto, favor de considerar que sujeto al artículo 473 de la Ley General de Salud, se define como:

  1. Comercio: la venta, compra, adquisición o enajenación de algún narcótico;
  2. Farmacodependencia: conjunto de fenómenos de comportamiento, cognoscitivos y fisiológicos, que se desarrollan luego del consumo repetido de algún narcótico;
  3. Farmacodependiente: toda persona que presenta algún signo o síntoma de dependencia a algún narcótico;
  4. Consumidor: toda persona que consume o utilice estupefacientes o psicotrópicos y que no presente signos ni síntomas de dependencia;
  5. Narcóticos: los estupefacientes, psicotrópicos y demás sustancias o vegetales que determina la ley;
  6. Posesión: la tenencia material de narcóticos o cuando éstos están dentro del radio de acción y disponibilidad de la persona;
  7. Suministro: la transmisión material de forma directa o indirecta, por cualquier concepto, de la tenencia de narcóticos.

 

Iniciativas de ley

Como ya se ha venido refiriendo, el año 2018 será recordando cómo particularmente decisivo para el panorama legal del cannabis en nuestro país, y los cambios políticos no podían hacerse esperar. El día seis de noviembre del año pasado, se dio a conocer en el senado mexicano una iniciativa de ley por parte de MORENA. El mismo día dos partidos más presentaron sendas iniciativas, una del PRI y otra de Movimiento Ciudadano, aunque finalmente la senadora Olga Sánchez Cordero, de la bancada morenista, presentó la suya hasta el 08 de noviembre.

De acuerdo a la iniciativa de ley de la antes senadora Sánchez Cordero, “el modelo que se propone impulsar, dijo, es de regulación legal estricta. Es decir, el punto medio entre prohibición absoluta y el libre mercado”.

Dentro de las propuestas legislativas de regulación del uso del cannabis, podemos destacar:

  • El grupo parlamentario de MORENA expide una nueva ley que establece que toda persona tiene derecho a portar hasta 30 gramos de cannabis. Quienes requieran más, tendrán que solicitar un permiso al Instituto Mexicano de Regulación y Control de la Cannabis (órgano descentralizado) que será el encargado de regular, reglamentar, monitorear, sancionar y evaluar el sistema de regulación del enervante. Esta propuesta plantea que una persona que consuma mariguana podrá hacerlo en la vía pública, a excepción de los espacios cien por ciento libres de humo de tabaco; permite el cultivo de hasta veinte plantas por persona para autoconsumo, pero deberán estar registradas en un padrón anónimo y su producción anual no deberá rebasar los cuatrocientos ochenta gramos.

Para usos industriales, la iniciativa autoriza la siembra, cultivo, cosecha, preparación, fabricación, producción, distribución y venta de cannabis.

  • El grupo parlamentario del PRI, modifica la Ley General de Salud, Ley Federal contra la Delincuencia Organizada y el Código Penal Federal, permite el consumo personal y uso medicinal, prohíbe su comercio, venta y distribución. Indicando que no podrá consumirse frente a menores de edad ni en lugares públicos. Y, aumenta de cinco a veintiocho gramos la cantidad que se considera consumo personal e inmediato.

 

  • El grupo parlamentario Movimiento Ciudadano, modifica la Ley General de Salud, permite el uso lúdico y médico, permite el comercio, exportación e importación de productos derivados del cannabis con concentraciones de 1% de tetrahidrocannabinol o menor; elimina la restricción de una dosis máxima para el uso personal e inmediato, indicando que la Secretaría de Salud será la encargada de diseñar políticas para regular su uso.

 

Lineamientos COFEPRIS

La Secretaría de Salud a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), presentó lineamientos en materia de control sanitario del cannabis y sus derivados, con fines farmacológicos, médicos y de investigación, y los criterios sanitarios para la comercialización, exportación e importación de productos con amplios usos industriales, que contengan derivados del cannabis en concentraciones del 1% o menores de tetrahidrocannabinol.

La cannabis contiene más de 421 diferentes compuestos químicos de distintas clases moleculares, incluyendo flavonoides, terpenos, esteroides y variedades de cannabinoides.

Los tres principales cannabinoides presentes en la planta del cannabis son el tetrahidrocannabinol (THC), el cannabidiol (CBD) y el cannabinol (CBN). El THC es el principal compuesto psicoactivo y el CBD es un compuesto no psicoactivo.

En México, de acuerdo a la reforma de la Ley General de Salud del 2017, en el artículo 245 se establece que los productos que contengan derivados de la cannabis, en concentraciones del 1% o menores de THC, podrán comercializarse, exportarse e importarse para usos industriales (suplementos alimenticios, bebidas y cosméticos principalmente).

El cáñamo también conocido como Hemp es una planta perteneciente a la especie de la cannabis sativa, cuya característica es la presencia de trazas e incluso ausencia de THC. Sus semillas y tallos se cosechan para producir una amplia gama de productos, entre los cuales se incluyen: alimentos, suplementos alimenticios, productos para el cuidado personal, papel, textiles, materiales de construcción, plásticos e incluso biocombustibles.

Tal y como hemos referido anteriormente, los usos industriales que reconocen los lineamientos de la COFEPRIS, permiten la comercialización de suplementos alimenticios, los cuales no deben estar dirigidos a prevenir, aliviar, tratar o curar una enfermedad, trastorno o estado fisiológico; remedios herbolarios que no contengan en su formulación sustancias estupefacientes o psicotrópicas (por ejemplo THC mayor al 1%), ni ningún otro fármaco alopático u otras sustancias que generen actividad hormonal, anti hormonal o cualquier otra sustancia que presente riesgos para la salud.

Es importante señalar que la COFEPRIS considera que la elaboración, preparación, acondicionamiento, adquisición, posesión, comercio, transporte en cualquier firma, prescripción médica, suministro, empleo, uso, consumo, y en general, todo acto relacionado con cualquier derivado farmacológico de la cannabis, se realizan con fines médicos cuando dichas actividades formen parte o se deriven del proceso de autorización sanitaria de medicamentos.

Y, que la siembra, cultivo y cosecha de la cannabis se considera que se realiza con fines médicos, cuando dichas actividades formen parte o se deriven del proceso de autorización sanitaria de medicamentos.

Así las cosas, COFEPRIS ha anunciado la autorización de varios productos con cannabis y sus derivados, que no tienen THC ni causan efectos psicoactivos, y entre los que se encuentran suplementos alimenticios, cosméticos, alimentos y materia prima.

 

Usos industriales

Tal y como hemos referido a lo largo de este artículo, las actuales regulaciones han permitido una apertura muy significativa sobre el uso de cannabis y sus derivados, por tal motivo, consideramos oportuno hacer una mención sobre los distintos usos industriales.

La flor es una parte importante de la planta que, debido a la legislación actual, no está permitido importar y menos producir, aun cuando el contenido de THC no alcance proporciones psicoactivas. No obstante, las diferentes variedades de cáñamo industrial son ricas en CBD, con proporciones de THC:CBD que pueden llegar a 1:25. La ventaja del CBD es que dicha molécula no es psicotrópica y, por lo tanto, las leyes de los países donde se permite la producción de cannabis con fines no psicoactivos no estipulan límites ni restricciones en su cultivo, cuando además recientemente se han descubierto muchas aplicaciones paliativas de diferentes tratamientos médicos con aparentes nulos efectos secundarios .

Adicionalmente, los cañamones (semillas) tienen infinidad de aplicaciones como complementos para alimentos y extractos aceitosos para cosméticos, jabones y champús. El aceite es rico en ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6, en la proporción1:3, que ayudan a reducir los niveles de colesterol y fortalecen el sistema inmunológico.

Como se puede concluir a partir de la lectura de este artículo, aún queda pendiente resolver algunos vacíos en la legislación, tales como ¿cuántas plantas se pueden cultivar para cubrir el consumo personal?, ¿dónde podrá cultivarse, solo en lugares propios o también rentados?, ¿se podrá cultivar de forma colectiva o solo individual?, ¿de dónde saldrán las semillas?, ¿qué pasará con la posesión, también dejará de perseguirse? Y pese a que la jurisprudencia debería ser suficiente en cuanto al cultivo y consumo, en tanto no haya una legislación clara, puede haber dificultades y quizás mártires que tengan que vivir procesos judiciales mientras se resuelven las preguntas antes planteadas.

En materia de cannabis medicinal no perdamos de vista que los lineamientos dados a conocer por COFEPRIS imposibilitan el acceso a productos concentrados de THC, uno de los cannabinoides más conocidos y por supuesto el más prominente en la mayoría de las plantas y uno de los cannabinoides con mejores y mayores propiedades terapéuticas y medicinales. Por tanto, consideramos que es una tarea pendiente del órgano regulador.

Como podemos observar, el camino para una regulación responsable sobre el cannabis y sus derivados se está pavimentando pero todavía falta mucho para que el mismo pueda entrar en funcionamiento y la carretera del uso legal del cannabis entre en operación y los consumidores y productores esperan a que la caseta de cobro se ponga en luz verde.

 

Mauricio Mondragón Velázquez e Ignacio Dominguez Torrado
Uhthoff, Gomez Vega & Uhthoff, S.C.